Puedo comprender la Biblia 11

La Biblia Es Nuestra
«LA BIBLIA ES NUESTRA» 

Muchas personas piensan que no podrán comprender la Biblia, por más que traten de hacerlo. Bill y Gwen Petroski pensaban lo mismo, hasta que pasó algo que abrió el camino de Dios para ellos. Esta es su historia.

«Una de las mayores bendiciones para nuestras vidas ha sido el descubrimiento de que podemos leer y comprender la Biblia por nosotros mismos. Verá, ambos crecimos con una religión que no enfatizaba el estudio de la Biblia. Cuando nos casamos comenzamos nuestra búsqueda espiritual. Nos sentíamos vagamente insatisfechos. Queríamos que nuestros hijos conocieran a Dios y tuvieran valores cristianos. Así que comenzamos a buscar. 

Un día, ambos recibimos a Jesucristo como nuestro Salvador personal. Comenzamos a asistir a una iglesia donde se predicaba la Biblia y a oír la proclamación de la Palabra de Dios. Poco a poco nos dimos cuenta de que la Biblia es nuestra y que podemos leerla y estudiarla por nosotros mismos.» 

Gwen: «Todavía recuerdo claramente la primera vez que leí el libro a los Hebreos. Un domingo en la mañana lo leí completo sin parar. Las lágrimas me corrieron, y todavía hoy me corren al darme cuenta de que todas las barreras entre Dios y yo han sido removidas, y que tengo acceso a Dios.» Bill: «Cuando leí por primera vez Efesios 2:8,9 y comprendí la salvación por la gracia sólo a través de la fe, mi corazón se llenó de gratitud hacia Dios. Este pasaje siempre será uno de mis favoritos. 

»Ahora sabemos que la Biblia es nuestra. Mientras más la leemos y la estudiamos, más significado cobra para nosotros. Estamos tratando de poner en práctica sus enseñanzas para que nuestras cuatro hijas vean que la Biblia puede ser real para ellas.» 

Una de las mayores bendiciones para nuestras vidas ha sido el descubrimiento de que podemos leer y comprender la Biblia por nosotros mismos. 

Estos testimonios de Bill y Gwen enfatizan la emoción que causa descubrir ricas verdades espirituales a través del estudio personal de la Biblia. El Espíritu Santo ministra a los creyentes de una forma especial a través de la Palabra, y además, da comprensión a los no creyentes que la leen con un deseo sincero de conocer a Dios. 

Carl Armerding contaba de un pastor australiano y su esposa que vinieron al conocimiento de Cristo de la siguiente manera. Comenzaron a leer el libro de Romanos en la vieja Biblia de la familia sólo para ocupar el tiempo en la noche. Luego de un tiempo, el hombre dijo: «Esposa, si este libro dice lo cierto, somos pecadores delante de Dios. Estamos condenados.» Al concluir su lectura unos días después exclamó: «Esposa, si este libro dice lo cierto, no tenemos que seguir condenados. Un hombre llamado Jesucristo llevó nuestro castigo al morir por nosotros. Está vivo, y quiere que creamos en Él.» 

Aunque estas personas tenían muy poca instrucción, pudieron comprender de la Escritura las verdades básicas para la salvación. Cuando comenzaron a leer la Biblia se dieron cuenta de que fue escrita para ellos.

La Biblia es para usted: es para todo el mundo.

No hay comentarios:

Publicar un comentario