Carácter cristiano (VII parte).

Carácter cristiano (VII parte).

TEMA: Razones para regocijarse.

LECTURA: Juan 16:16-24.
TEXTO: Nehemías 8:10.
INTRO: Todo el mundo tiene el deseo básico de regocijarse. Unos piensan que la alegría viene con el dinero o las posesiones materiales. Otros piensen que el prestigio, el poder o el éxito en la vida producirán el gozo, pero la experiencia ha probado que todas estas cosas son temporales y decepcionantes. Un gozo real y duradero está disponible solamente para los que se han arrepentido de sus pecados y han recibido a Jesucristo como su Salvador.
   Las Escrituras hablan de la “alegría” (del griego CHARA), que representa siempre un sentimiento de felicidad basado en realidades espirituales. La alegría real es un don sobrenatural que Dios le da a los creyentes a través de la obra de Jesús en la cruz.
I. La alegría. En varias ocasiones en el N.T. se nos manda a estar alegres (Fil. 4:1-4; 1 Ts. 5:12-16). “Gozosos” se refiere a la emoción causada por la contemplación de algo que nos gusta o por la esperanza de obtener cosas halagüeñas y apetecibles. 
1. Ya que Dios ha dicho que el creyente debe tener gozo en su vida, esa es otra “columna de carácter cristiano”. 
2. Este mundo malo no ofrece al creyente nada sin ansiedad, disturbio, preocupaciones, y miedo. Por eso el N.T. nos da muchas exhortaciones e instrucciones acerca de la alegría, Filipenses 1:23-26; 2:1, 2, 17, 18; 3:1; 4:8-10.
3. Hay otros textos en el N.T. que refuerzan la verdad que ninguna cantidad de adversidad o dificultad afectará la actitud gozosa del creyente, Juan 15:11; 16:22, 24; 17:13. 
4. Jesucristo enseñó que las pruebas y las adversidades no deben quitar el sentido de gozo en la vida del creyente, Mateo 5:11, 12.
5. Pero, ¿cómo es posible que el creyente tenga alegría cuando hay situaciones difíciles en su vida? La respuesta se encuentra en Santiago 1:2, 3.
6. Pero a veces el creyente tiene que abstenerse del gozo, Romanos 12:15.
(4) II. Superioridad de un gozo verdadero.
     Las Escrituras identifican con mucho cuidado la alegría del mundo y avisan sobre sus peligros y su insuficiencia:
1. La superioridad del gozo del mundo, Eclesiastés 2:10, 11. Vea 11:9; Proverbios 14:12; Job 20:4, 5.
2. Pero, con alegría verdadera se puede dar gracias a Dios porque:
(1) El gozo es un aspecto del fruto del Espíritu Santo, Gá. 5:22.
(2) El gozo es un ingrediente esencial del Reino de Dios (Romanos 14:17; el “Reino de Dios” es la esfera de la cristiandad en la que Él reina desde el Tercer Cielo).
(3) Algunas razones por las que el creyente debe regocijarse:
A. Porque el gozo es una respuesta apropiada al carácter de Dios. El gozo nace porque sabemos que Dios es soberano, misericordioso, amante, benigno, bondadoso, omnipotente, omnisciente, omnipresente.
B. Porque el gozo es una respuesta apropiada a la obra de Jesucristo por el pecador, Ro. 5:8; 1 P. 1:18, 19; 2:24; 1Jn. 1:7.
C. El creyente debe mostrar un gozo espiritual continuo para mostrar su confianza en la obra de Dios, el Espíritu Santo:
(A) Él nos hace más como Jesucristo, 2 Corintios 3:17, 18. 
(B) Él nos ayuda a entender las cosas espirituales, 1 Co. 2:10-16.
(C) Él nos guía a toda verdad, Juan 16:13.
(4) Debemos mostrar gozo ya que es una respuesta razonable a las bendiciones espirituales continuas de Dios en nuestras vidas, las cuales nunca cesan, Efesios 1:3.
(5) El gozo es una respuesta apropiada a la providencia (previsión y cuidado que Dios tiene de Sus criaturas), Sal. 31:19.
(6) Debemos tener gozo por la promesa de la gloria venidera, Hebreos 11:8-11.
(7) Debemos tener gozo porque es una muestra de las peticiones contestadas, Juan 16:24.
(8) Debemos tener gozo por el compañerismo cristiano, 1 Ts. 3:9, 10.
III. Y, ¿qué sucede si tú no tienes ese gozo?
1. Podría ser que aún no seas salvo, Mateo 13:20, 21. 
2. Podría ser que estés bajo una tentación fuerte, 1 Pedro 5:8.
3. Podría ser que estés esperando expectaciones no realistas y falsas, pensando que mereces más bendiciones de las que estás recibiendo.
4. Podría ser que tengas el pecado de orgullo en tu vida, que estés descontento con tus posesiones.
5. Podría ser que no tengas una vida de oración, Fil. 4:6, 7.
6. Podría ser que no estés creciendo en la vida cristiana, Ro. 12:2.


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